lunes, 12 de septiembre de 2016

He sobrevivido al verano!!!

Ahora que anuncian bajada de temperaturas, y que se acabaron las vacaciones y los niños han vuleto al cole, ya puedo decir que he sobrevivido a un verano más.


He sobrevivido yo, y han sobrevivido mis arbolitos. No he tenido que lamentar ninguna pérdida, ni siquiera han venido peor. Se ve que ya tengo aleccionada a mi familia ( pobrecillos ).


La mayoría se los dejo a ellos, y este año como novedad le he dejado a mi profe 4 pequeñines más "sensibles". Son cuatro shohines buenos ( para el nivel de mi colección, claro), y con estos no tenía duda, han llegado muy bien, incluso mejor de lo que llegaron.


Los que llevé a casa de mis padres llegaron sin ningún problema de salud. Algunos inconvenientes mínimos siempre hay. Como uno mismo no riega nadie :)


Al regar con manguera normal y de una forma más general, se desprende más sustrato de la superficie de los árboles. Para muestra:



Al llegar a casa, a reponer algo de sustrato y listo.


También como se ve a los pequeños los pongo en bandejita con akadama de grano fino para asegurar que mantengan más humedad. Lo normal es que por los agujeros de drenaje aparezcan raicillas buscando ese agua.





Ahora ya he quitado las bandejas, cortado esas raíces y repuesto el sustrato que se desprendió con el riego.


Abonaré de nuevo y en 15 días más o menos empezaré con el programa de abono de otoño.


El verano es siempre una etapa difícil porque solemos dejar nuestro árboles unos días, y se sufre bastante. Pero como digo, en ese aspecto este ha sido un buen año. A ver qué tal se nos presenta el otoño!


Un abrazo a todos





lunes, 5 de septiembre de 2016

Despedida II. Apuntes de mi anterior entrada

Escribo este pequeño texto sorprendido y agradecido por la repercusión que tuvo mi anterior entrada, relativa a la muerte de unos de mis proyectos de bonsái.


Mi intención con aquel texto era expresar mi dolor y frustración personal ante ese hecho, y también hacer pública una parte importante de esta afición, y que no es habitual ver en las redes.


No era una denuncia contra alguien ni una queja, sólo el reflejo de un sentimiento.


De lo que no he sido consciente es que un árbol no viene sólo. Está el profesional que me lo ha vendido, el profesional con el que lo he trabajado, con el que hago un seguimiento, etc...


Como sobre esto pueden quedar dudas de lo que expongo en mi anterior entrada, y ante algunas respuestas y comentarios recibidos,  quiero reiterar lo siguiente:


-Él árbol llevaba recuperado dos años ( lo digo en la entrada original ) y gozaba de buena salud. Por esta misma razón se llevaron a cabo trabajos escalonados en el tiempo y con prudencia ( incluso exceso de prudencia ante un neófito como yo que lo que quería era avanzar lo máximo posible con el árbol ). Los trabajos no debían haberle causado tanto daño, no sufrió grandes torsiones, ni siquiera se cambió el sustrato ni se hizo trasplante, tan sólo se girí y plantó en su posición. Se puede ver la evolución de los trabajos en otras entradas.


-El profesional con el que trabajo y del que soy alumno hace algunos años goza de muy buena reputación en  este mundo nuestro, y por lo que respecta a mi experiencia personal, tengo plena confianza en el y en sus trabajos, así como en su honestidad. Algún comentario ha ido por ese lado, y quizá no he sido lo suficientemente tajante con este tema ¿De verdad existe algún profesional o aficionado al que no se le haya muerto nunca un árbol? Además he de dejar claro que el árbol ha estado siempre bajo mi cuidado, así que yo me coloco primero como responsable de la pérdida del material.


Me parece de justicia hacer estas aclaraciones, aunque creo que un "fracaso" como éste no hace peor profesional a mi maestro, ni me hace  peor aficionado a mi.


Por último agradecer a todos y cada uno de los que habéis intervenido en este tema, ya sea por Facebook o por comentarios en el blog.


Un abrazo 

martes, 2 de agosto de 2016

Despedida

Esta ha sido una despedida amarga.


El domingo la llevé al contenedor, después de un par de meses viéndola secar.
No supimos cuál fue la razón. Llevaba mucho tiempo débil, la regamos con algas y todo tipo de tratamientos preventivos. En primavera quiso brotar, pero estaba débil, algo iba mal.
Yo notaba hacía tiempo que el sustrato de la maceta apenas evaporaba, por lo que imaginé que las raíces no estaban trabajando a pleno rendimiento. Probé a espaciar el riesgo. Tampoco.
La miraba todos los días, hasta que el verde empezó a ponerse quebradizo al tacto en algunas ramas, y finalmente secó por completo.


Es un riesgo que siempre se corre. En este caso era yamadori todavía con tierra de campo, aunque llevaba un par de años mínimo en contenedor. Le hicimos un cambio de plantado, y sobre todo abrimos unos caminos para crear maderas que debieron hacer más daño del esperado. O quizá fue una mezcla de todo, no lo sé.  El caso es que ya llevaba tiempo asumiendo que me tendría que despedir de ella.


Lo peor no es el dinero ( que también). Lo que menos me ha gustado de que se me muera un árbol con este potencial, es la sensación que se me queda de fracaso. Y el fracaso casi siempre va acompañado de miedo. Miedo a volver a intentarlo.


Si se muere por un hongo, al que te has enfrentado ya tarde, o por una plaga que no localizaste a tiempo, da mucha rabia, pero en esta situación el desconcierto es mayor porque no supimos cuál fue la causa.


Cuesta asumir que esta afición no es como otras. En otras lo que adquieres, normalmente te acompaña toda la vida. Puedes decidir venderlo o cambiarlo, pero normalmente depende plenamente de ti. Con las plantas no es así, y menos con los bonsáis. Hay que reconocer que corremos riesgos cuando trabajamos los árboles, cuando los trasplantamos, podamos, etc.


Se pueden hacer muchas críticas, sobre todo aquellos que están en contra del yamadori ( algo que respeto y un debate en el que ahora no quiero entrar ), pero yo nunca me atrevería a sacar nada del campo, por mi absoluto desconocimiento del proceso. Esta planta fue comprada, y los trabajos han sido siempre supervisados por un profesional de gran nivel. De hecho ni siquiera me atrevería a comprar material de esta calidad si no tuviera el apoyo y los conocimientos de un maestro del bonsái detrás.


Pero se que no soy el único al que le ha pasado. De hecho dudo que haya algún aficionado o profesional al que no se le haya muerto algún árbol. No es que me consuele pensando eso, pero se trata de seres vivos y no siempre responden como esperamos.


Si alguien ha tenido la paciencia y el "cuajo" de estar todavía leyendo esto, me voy a atrever a  hacer una pequeña reflexión:  Me gusta compartir esta afición a través de este blog o redes sociales, pero parece que siempre cuesta más compartir los fracasos. El carácter lúdico de este medio hace que apartemos lo malo y sólo mostremos los trabajos exitosos, las grandes evoluciones, los premios...Yo he querido enseñar también este lado amargo de la afición. De hecho esta entrada pensé en titularla    " Involución", y poner fotos del primer trabajo, con la planta pletórica, y de la última que hice este domingo antes de tirarla. Pero me parecía demasiado frívolo.


Aquí va una foto del cadáver. No me rindo, comenzaré a llenar la hucha otra vez, y se que tendré otra sabina dentro de un tiempo. Y si todo sigue bien, seguiré compartiendo el camino que recorramos juntos, sea para bien o para mal.






Un abrazo

viernes, 10 de junio de 2016

Defoliando mis arces

Aunque estos trabajos los hice en mayo ( algunos la primera quincena ), no lo he puesto hasta ahora para poder tener todas las fotos, ya que no todos los he defoliado a la vez.


Defoliación completa si o no? Bueno, esto como sabéis depende mucho del estado de formación del árbol. En mi caso, a mis árboles les queda mucho por avanzar tanto en ramificación principal como secundaria. También por supuesto en el tamaño de la hoja, de momento más grande de lo deseado.


Con la defoliación completa no descubro nada, se busca forzar una segunda brotación que generará más ramificación, retrocederá la misma acercándola al tronco, y con el tiempo conseguirá reducir el tamaño de la hoja.


Sin duda esto  sólo se puede hacer si el árbol está muy sano, como ocurre con casi todos los trabajos que les aplicamos a los árboles.


También sirve, y no menos importante, para poder ver desnudo el árbol tras una primera brotación que suele ser muy fuerte ( a pesar de que hayamos pinzado en sus comienzos ) y se aprovecha para podar las ramas nuevas que no nos sirven para el diseño, y también para alambrar lo que sea necesario.







Este estaba por pinzar...






Si están fuertes, habrá que pinzar y aclarar en cuestión de un mes o mes y medio, siempre dependiendo de cada árbol.


Y las fechas para hacerlo, pues también depende de varios factores, entre ellos el clima, pero suele poder hacerse entre mayo y junio.

lunes, 30 de mayo de 2016

¡Más madera! ( o menos )

En lo que ha sido mi último taller de la temporada con Juan, llevé mi tejo para avanzar con los trabajos de madera.
El tronco está hueco, eso ya lo sabíamos. Lo que no me imaginaba es que le íbamos a meter tanta caña. Pero se trata de dar textura y movimiento a la madera muerta, que en el caso de este tejo, es muy protagonista.
Así estaba al llegar









Había que reducir bastante y crear más zonas de madera muerta. Dejar verde  al otro lado ( pues había vena viva, y de hecho estaba brotando ) ensanchaba mucho el proyecto de árbol, lo que nos obligaría a crear un bonsái de mayor tamaño, también en altura. Nuestra idea era un bonsái tamaño Kifu, muy potente en la base y en las maderas, pero contenido en  altura.


Estas son algunas fotos de las zonas que debía "pelar", marcadas con tiza







Y aquí procediendo. La herramienta de momento manual. Buenas gubias que permiten morder la corteza y luego levantarla. Me gusta mucho trabajar la madera así, más que nada por el respeto y el miedo que tengo a las máquinas.





Después rebajamos algún tocón de la madera más vieja, a base de alicate de jin.
A partir de aquí dejé al maestro que le metiera mano con la maquita.


video


El resultado está ya muy cerca del final, me refiero sólo a los trabajos de madera, al verde todavía le queda mucho. Aunque es posible que se reduzca todavía algún jin, sobre todo el cuerno torcido que corona el conjunto.  A mi nunca me ha convencido demasiado, y me alegré cuando Juan me dijo que seguramente lo rebajaríamos bastante. De momento ahí está, así se quedó. Ahora, a dejarle crecer y recuperarse.






Además de lo satisfecho que se queda uno después de un trabajo de este tipo, la jornada fue de lo más agradable. Decidimos días antes que en vez de salir a comer por ahí, nos quedaríamos en el taller y cada uno traería cosillas. Le pedí a Jose que me pasara foto del hojaldre con nocilla que nos preparó de postre, y es lo único que muestro, pero dimos cuenta de una empanada de atún , tortilla de patata, una quiche de espárragos verdes, unos boquerones en vinagre, guacamole...




Bonsai, amigos y buena comida, que más se puede pedir!


Aquí pongo alguna foto de mis colegas trabajando, que no se diga. Se disfruta mucho, pero también se trabaja, sobre todo Juan, como es lógico, pero también todos los demás. Y si no que se lo digan a Miguel, que se pasó alambrando su sabina todo el día










Juan dotando de textura a una rama muy cilíndrica del prunus de Jose
video


La sabina de Miguel, con el verde ya colocado. Una buena pieza ( digo la sabina, que Miguel...también :) Está la duda de qué hacer con el jin inferior, que parece muy largo. De momento ahí se dejó, cuando se decida el dueño se acortará o se eliminará del todo.


En fin, la jornada dio para mucho, y ni mucho menos está todo en este artículo, pero parece mentira lo que se aprovechan estos talleres y cuánto se aprende. Un gusto!



viernes, 8 de abril de 2016

Acodo aereo a un viejo palmatum mame

Otro trabajito.


En este caso se trata de un mame, con una corteza muy atractiva. Su arranque no era bueno, con zonas muertas y conicidad rara. Había que acodar.


En estos tamaños la tarea se complica, pero creo que el corte quedó limpio.Estas son algunas fotillos:







Aquí se ve mejor la zona de la base que estaba seca






Lo que hice después fue aplicar hormonas en el corte, enterrarlo en una maceta más profunda y cubrir el labio y alrededores de musgo esfagno. Esperemos que dé resultado. No es nada d el otro mundo, además de que no me entusiasman los mames, pero este tiene buena corteza y ninguna herida en su corto tronco. Pero bueno, otro proyectillo más, para no aburrirse.


Un abrazo a todos!


Por cierto, dimos cuenta de un aperitivo / cena, compuesto por una empanada riquísima que trajo el compañero Manuel, y un bizcocho de Jose. Hice foto de la empanada antes de liquidar lo que quedaba :)





viernes, 1 de abril de 2016

Pino Sylvestris. Taller

Este ha sido para mí, y seguramente sea, el plato fuerte de esta temporada, en lo que a bonsái se refiere.


El árbol tenía potencial, al menos es lo que Juan me dijo. Yo veía un buen tronco, una corteza interesante, y el verde muy cerca, así que me animé. Me faltaba un pino y tenía muchas ganas de asistir a un taller con él y ver la transformación.


Este es el pino antes de los trabajos






Yo estuve principalmente trabajando algo la madera, y alambrando algo. No dio tiempo a todo en el mismo taller.







El trabajo de madera en coníferas me encanta, pero es que también me gusta hasta enrafiar y alambrar...en fin, un vicio.


Y este es el resultado final.


Mentiría si dijera otra cosa: Es obra y mérito de Juan Escohotado. Él ve un bonsái donde yo sólo veo un pino en maceta. Nunca salgo decepcionado, ni siquiera medio convencido, de un taller o de una clase suya.


Ya sólo le queda ir plantándolo en su posición, pero estoy entusiasmado con el resultado: