miércoles, 15 de febrero de 2017

Experimentos...

Aunque voy teniendo cada vez mejores árboles, siempre dejo algún plantón o experimento conmigo, de esos que sabes que no llegarán a ningún lado pero que te da pena deshacerte de ellos.


En este caso son dos plantones de palmatum, sacados de un palmatum grande que tiene mi padre plantado en el jardín.
Todos los años, cuando caen las semillas del árbol, éstas germinan en el suelo y yo con cuidado arranco esos plantoncitos que suelen tener apenas un par de hojas. La mayoría no los cojo, por lo que acaban muriendo, pero alguno recolecto para regalar a amigos o para plantar en alguna macetita.


Estos dos llevan ya varios años conmigo. No les hago mucho caso, por no decir nada. El año pasado los planté en colador y los aboné mucho, y este año he decidido experimentar con ellos a ver si va saliendo algo.


La idea era lo visto en muchos sitios y ya alñgo conocido. Colocar una superficie plana bajo el árbol para que las raíces salgan planas y engorde antes el nebari.


En este caso se me ocurrió usar las tapas de botes de conserva o tomate frito de cristal. Una serie de agujeros con el taladro...



Limpiar bien las raíces y corregir alguna demasiado gruesa o que salga mal dirigida



 Y colocar tornillo para que se ajuste lo máximo posible al nebari. En este caso, como no tengo mucha práctica, y no es que sea especialmente manitas, el tornillo atravesó el tronco por un lado, pero bueno, ya estaba hecho y había que seguir. Ya veremos que sale de eso :)







Por los otros agujeros aprovecho para meter alambre que hará dos cosas: servirá de anclaje a la maceta/colador, y también apretará parte de las raíces de manera que las obligue a tomar una dirección más o menos elegida




Corté por encima del brote ya establecido que luego será la continuación del árbol. En realidad corté un poco más arriba por si retiraba savia




Por último plantar. En este caso un cribado de 50% akadama y 50% pomice de grano medio.
Como el colador tiene agujeros por todos lados, lo anclé a los laterales que me era más cómodo.
Algo de musgo sfagno en la superficie, mucho riego, y a la estantería.


Con el otro hice lo mismo, pero por no coger otro colador ( que son grandes y derrocho sustrato a lo tonto ) se me ocur´rió coger un cacharrito que usaban mis hijos de pequeños del Ikea. Estaba hecho un asco, pero resultó ser de plástico muy manejable y muy fácil de taladradar. Feo también como los coladores, pero al menos más pequeño :)
Le hice también agujeros por los laterales, ya que estaba...




Y el proceso con este segundo plantón , el mismo. La única novedad es que en el colador el año pasado cogí unos plantoncitos muy jóvenes, y en esta ocasión los aproveché para atarlos a la base del platón "adulto". No se si agarrarán o no, pero este plantón no tenía brotación muy cercana a las raíces, y de esta forma si se juntaban podía aprovecharlos.
                                                











Una cosita más...Ahora a continuar con los trasplantes que me quedan. Ya parece que por aquí va mejorando el tiempo...







miércoles, 8 de febrero de 2017

Taller de maderas con Juan Escohotado

Este sábado hemos disfrutado de una nueva jornada de bonsái.
En este caso era un taller para trabajar maderas. La razón de unir todos los trabajos de madera en un día es cuestión práctica: se pone todo perdido :)


Como siempre, es un gusto ver trabajar a Juan. Trabajar maderas es algo complejo. Si te pasas con la poda, pinzado y otras técnicas, puede ser malo o irreversible en ocasiones. En el caso de trabajos con la dremel o amoladoras, si te pasas el resultado puede ser catastrófico. Requiere destreza y seguridad en el manejo de estos aparatos.


Aunque cogemos estas máquinas nosotros, ( es la única forma de aprender ), lo hacemos bajo la supervisión del maestro. Yo he de reconocer que me gusta mucho el trabajo de maderas en los bonsáis, pero me siento más cómodo con herramientas manuales que con las máquinas.

Llevé mi tejo a este taller, había que refinar muchas maderas, reducir, eliminar...








A pesar de no haber tocado máquina importante ( repasé un poco al final con un cepillo en la dremel ), se me fue un poco la mano mordiendo la madera con herramienta manual. En ese tramo lo que haré será añadir un "postizo" de madera vieja cortada del mismo tejo. Lo probamos y la verdad es que encaja muy bien. Me llevé serrín en una bolsita para mezclarlo con cola blanca y que luego se note lo menos posible. Ya pondré en otra entrada como queda el postizo, y en ese momento aplicaré a la madera vieja endurecedor de madera y líquido de jin.

Este es el trocito que usaré de "falso jin"



En el taller estuvieron también Arturo con una sabina muy prometedora, y Miguel con su prunus que va a ser un buen ejemplar en muy poco tiempo.






La maquinita del chorro de agua es una gozada para limpiar las maderas





Finalmente Juan decidió aligerar más la madera de mi tejo, y darle más matices que hicieran al árbol más ligero, dentro de que tiene una base ancha y mucha madera muerta. Optó por abrir un agujero con la makita en la parte frontal, aprovechando una hendidura natural





Mi árbol ya va cogiendo forma. Este año además lo cambiaré a una maceta más pequeña, aprovecharé para limpiar un poco el cepellón , al que le queda algo de barro todavía, y será también un año importante para ir controlando el verde, y pinzando de la derecha para que vaya desarrollando más por el lado opuesto. Así quedó de momento:


Ahora, y con su permiso previo, cuelgo una fotos que puede dar idea de lo que maneja Juan en su jardín.


Su rincón de tejos ( aunque tiene más en otra zona ), impresionantes.




Su rincón de shohines, que él sabe que es mi favorito. 25 o 30 árboles en un pequeño espacio con su pequeño estanque, entre los que puedo perderme durante horas. Siempre procuro salir a verlos, incluso cuando ya ha caído la noche, y siempre encuentro detalles nuevos. Son piezas de una calidad muy alta. Con poder disfrutarlos a menudo cuando voy a su estudio, para mi ya es mucho.





En esta época del año casi todo el protagonismo se lo llevaba otro pequeñín. No es para menos:






Tiene muchos otros árboles impresionantes, pero bueno, esto es una pequeña muestra. Me he dejado los pinos y las sabinas, pero es que eso daría para una o varias entradas por separado.


Un gusto estos talleres, pasas el día en buena compañía, aprendes un huevo, y encima te vas con un árbol mucho mejor que cuando llegaste


Ahora llega una época de movimiento y trabajos varios ( sobre todo trasplantes, separación de acodos...) que iré poniendo poco a poco











martes, 20 de diciembre de 2016

Prevencion invernal

Ahora, tras la caída definitiva de las hojas, una pequeña poda selectiva y limpieza de la capa superficial del sustrato, toca en mi caso aplicar líquido de jin ( polisulfuro de calcio ) diluido en agua que funciona como un tratamiento insecticida y fungicida, por lo que tengo entendido. Llevo ya al menos tres años haciéndolo y me va bastante bien.
Primero preparo los árboles, forro las macetas con plástico y así no me preocupo de que pueda llegar demasiado producto a las raíces.






Después preparo el mejunje ( según instrucciones del fabricante ) diluido en agua, y lo aplico sin miedo, procurando que penetre bien en toda la corteza, y moje bien ramas, tronco y yemas.




Realmente no se si es efectivo, yo no he tenido hongos ni bichos ( salvo pulgón en algún frutal ) durante todo el año, y aunque imagino que esto no es milagroso, si lo hacen los japos, por algo será :)


Por último, pongo un par de detalles mientras preparaba los árboles. Este año no he hecho fotos de la coloración otoñal de rigor, asi que valgan estas como ejemplos ( ya casi invierno , jeje )






Y ya como sorpresa final, un adelanto de lo que será un trabajo interesante de este curso, y que me tiene ilusionado






lunes, 12 de septiembre de 2016

He sobrevivido al verano!!!

Ahora que anuncian bajada de temperaturas, y que se acabaron las vacaciones y los niños han vuleto al cole, ya puedo decir que he sobrevivido a un verano más.


He sobrevivido yo, y han sobrevivido mis arbolitos. No he tenido que lamentar ninguna pérdida, ni siquiera han venido peor. Se ve que ya tengo aleccionada a mi familia ( pobrecillos ).


La mayoría se los dejo a ellos, y este año como novedad le he dejado a mi profe 4 pequeñines más "sensibles". Son cuatro shohines buenos ( para el nivel de mi colección, claro), y con estos no tenía duda, han llegado muy bien, incluso mejor de lo que llegaron.


Los que llevé a casa de mis padres llegaron sin ningún problema de salud. Algunos inconvenientes mínimos siempre hay. Como uno mismo no riega nadie :)


Al regar con manguera normal y de una forma más general, se desprende más sustrato de la superficie de los árboles. Para muestra:



Al llegar a casa, a reponer algo de sustrato y listo.


También como se ve a los pequeños los pongo en bandejita con akadama de grano fino para asegurar que mantengan más humedad. Lo normal es que por los agujeros de drenaje aparezcan raicillas buscando ese agua.





Ahora ya he quitado las bandejas, cortado esas raíces y repuesto el sustrato que se desprendió con el riego.


Abonaré de nuevo y en 15 días más o menos empezaré con el programa de abono de otoño.


El verano es siempre una etapa difícil porque solemos dejar nuestro árboles unos días, y se sufre bastante. Pero como digo, en ese aspecto este ha sido un buen año. A ver qué tal se nos presenta el otoño!


Un abrazo a todos





lunes, 5 de septiembre de 2016

Despedida II. Apuntes de mi anterior entrada

Escribo este pequeño texto sorprendido y agradecido por la repercusión que tuvo mi anterior entrada, relativa a la muerte de unos de mis proyectos de bonsái.


Mi intención con aquel texto era expresar mi dolor y frustración personal ante ese hecho, y también hacer pública una parte importante de esta afición, y que no es habitual ver en las redes.


No era una denuncia contra alguien ni una queja, sólo el reflejo de un sentimiento.


De lo que no he sido consciente es que un árbol no viene sólo. Está el profesional que me lo ha vendido, el profesional con el que lo he trabajado, con el que hago un seguimiento, etc...


Como sobre esto pueden quedar dudas de lo que expongo en mi anterior entrada, y ante algunas respuestas y comentarios recibidos,  quiero reiterar lo siguiente:


-Él árbol llevaba recuperado dos años ( lo digo en la entrada original ) y gozaba de buena salud. Por esta misma razón se llevaron a cabo trabajos escalonados en el tiempo y con prudencia ( incluso exceso de prudencia ante un neófito como yo que lo que quería era avanzar lo máximo posible con el árbol ). Los trabajos no debían haberle causado tanto daño, no sufrió grandes torsiones, ni siquiera se cambió el sustrato ni se hizo trasplante, tan sólo se girí y plantó en su posición. Se puede ver la evolución de los trabajos en otras entradas.


-El profesional con el que trabajo y del que soy alumno hace algunos años goza de muy buena reputación en  este mundo nuestro, y por lo que respecta a mi experiencia personal, tengo plena confianza en el y en sus trabajos, así como en su honestidad. Algún comentario ha ido por ese lado, y quizá no he sido lo suficientemente tajante con este tema ¿De verdad existe algún profesional o aficionado al que no se le haya muerto nunca un árbol? Además he de dejar claro que el árbol ha estado siempre bajo mi cuidado, así que yo me coloco primero como responsable de la pérdida del material.


Me parece de justicia hacer estas aclaraciones, aunque creo que un "fracaso" como éste no hace peor profesional a mi maestro, ni me hace  peor aficionado a mi.


Por último agradecer a todos y cada uno de los que habéis intervenido en este tema, ya sea por Facebook o por comentarios en el blog.


Un abrazo 

martes, 2 de agosto de 2016

Despedida

Esta ha sido una despedida amarga.


El domingo la llevé al contenedor, después de un par de meses viéndola secar.
No supimos cuál fue la razón. Llevaba mucho tiempo débil, la regamos con algas y todo tipo de tratamientos preventivos. En primavera quiso brotar, pero estaba débil, algo iba mal.
Yo notaba hacía tiempo que el sustrato de la maceta apenas evaporaba, por lo que imaginé que las raíces no estaban trabajando a pleno rendimiento. Probé a espaciar el riesgo. Tampoco.
La miraba todos los días, hasta que el verde empezó a ponerse quebradizo al tacto en algunas ramas, y finalmente secó por completo.


Es un riesgo que siempre se corre. En este caso era yamadori todavía con tierra de campo, aunque llevaba un par de años mínimo en contenedor. Le hicimos un cambio de plantado, y sobre todo abrimos unos caminos para crear maderas que debieron hacer más daño del esperado. O quizá fue una mezcla de todo, no lo sé.  El caso es que ya llevaba tiempo asumiendo que me tendría que despedir de ella.


Lo peor no es el dinero ( que también). Lo que menos me ha gustado de que se me muera un árbol con este potencial, es la sensación que se me queda de fracaso. Y el fracaso casi siempre va acompañado de miedo. Miedo a volver a intentarlo.


Si se muere por un hongo, al que te has enfrentado ya tarde, o por una plaga que no localizaste a tiempo, da mucha rabia, pero en esta situación el desconcierto es mayor porque no supimos cuál fue la causa.


Cuesta asumir que esta afición no es como otras. En otras lo que adquieres, normalmente te acompaña toda la vida. Puedes decidir venderlo o cambiarlo, pero normalmente depende plenamente de ti. Con las plantas no es así, y menos con los bonsáis. Hay que reconocer que corremos riesgos cuando trabajamos los árboles, cuando los trasplantamos, podamos, etc.


Se pueden hacer muchas críticas, sobre todo aquellos que están en contra del yamadori ( algo que respeto y un debate en el que ahora no quiero entrar ), pero yo nunca me atrevería a sacar nada del campo, por mi absoluto desconocimiento del proceso. Esta planta fue comprada, y los trabajos han sido siempre supervisados por un profesional de gran nivel. De hecho ni siquiera me atrevería a comprar material de esta calidad si no tuviera el apoyo y los conocimientos de un maestro del bonsái detrás.


Pero se que no soy el único al que le ha pasado. De hecho dudo que haya algún aficionado o profesional al que no se le haya muerto algún árbol. No es que me consuele pensando eso, pero se trata de seres vivos y no siempre responden como esperamos.


Si alguien ha tenido la paciencia y el "cuajo" de estar todavía leyendo esto, me voy a atrever a  hacer una pequeña reflexión:  Me gusta compartir esta afición a través de este blog o redes sociales, pero parece que siempre cuesta más compartir los fracasos. El carácter lúdico de este medio hace que apartemos lo malo y sólo mostremos los trabajos exitosos, las grandes evoluciones, los premios...Yo he querido enseñar también este lado amargo de la afición. De hecho esta entrada pensé en titularla    " Involución", y poner fotos del primer trabajo, con la planta pletórica, y de la última que hice este domingo antes de tirarla. Pero me parecía demasiado frívolo.


Aquí va una foto del cadáver. No me rindo, comenzaré a llenar la hucha otra vez, y se que tendré otra sabina dentro de un tiempo. Y si todo sigue bien, seguiré compartiendo el camino que recorramos juntos, sea para bien o para mal.






Un abrazo

viernes, 10 de junio de 2016

Defoliando mis arces

Aunque estos trabajos los hice en mayo ( algunos la primera quincena ), no lo he puesto hasta ahora para poder tener todas las fotos, ya que no todos los he defoliado a la vez.


Defoliación completa si o no? Bueno, esto como sabéis depende mucho del estado de formación del árbol. En mi caso, a mis árboles les queda mucho por avanzar tanto en ramificación principal como secundaria. También por supuesto en el tamaño de la hoja, de momento más grande de lo deseado.


Con la defoliación completa no descubro nada, se busca forzar una segunda brotación que generará más ramificación, retrocederá la misma acercándola al tronco, y con el tiempo conseguirá reducir el tamaño de la hoja.


Sin duda esto  sólo se puede hacer si el árbol está muy sano, como ocurre con casi todos los trabajos que les aplicamos a los árboles.


También sirve, y no menos importante, para poder ver desnudo el árbol tras una primera brotación que suele ser muy fuerte ( a pesar de que hayamos pinzado en sus comienzos ) y se aprovecha para podar las ramas nuevas que no nos sirven para el diseño, y también para alambrar lo que sea necesario.







Este estaba por pinzar...






Si están fuertes, habrá que pinzar y aclarar en cuestión de un mes o mes y medio, siempre dependiendo de cada árbol.


Y las fechas para hacerlo, pues también depende de varios factores, entre ellos el clima, pero suele poder hacerse entre mayo y junio.